Sin lugar a dudas, lo primero que hay que visitar al llegar a Feria es su poderosa fortaleza que preside el término municipal sobre un elevado cerro desde donde se contemplan magníficas vistas de todo el entorno, no sólo de Feria sino también de las localidades vecinas, tanto es así que entre los coritos es conocido un dicho que hace alusión a las extensiones divisadas.
Madrecita, quien tuviera
las tierras que se divisan
desde el Castillo de Feria.
El Castillo fue edificado entre los años 1460 y 1513 por los Suárez de Figueroa sobre un recinto árabe anterior como baluarte defensivo desde el que controlar todo el Señorío de Feria. Sobresale la Torre del Homenaje, de estilo gótico-militar y con esquinas redondeadas. Impresionante también, su puerta de entrada de influencia portuguesa y rematada con la hoja de higuera, emblema de la Casa de los Suárez de Figueroa. Destacar, por último, los dos aljibes que resolvían el sistema de recogida de aguas.
A continuación bajamos hasta la Plaza de España, plaza porticada de estilo mudéjar construida en el siglo XVII, donde se encuentra la Parroquia de San Bartolomé , erigida en el siglo XV. Al exterior destaca la portada del lado del Evangelio, de estilo renacentista y curiosa decoración con los signos de zodiaco e imagen del titular del templo. Muy cerca está la Casa del concejo o Ayuntamiento, de la que destaca sus soportales y arcadas de ladrillo de carácter mudéjar.
Del otro lado de la iglesia, en la calle Corredera, se abre una segunda plaza, ésta con estructura de salón, muy alargada, donde se levanta un típico aguaducho.
Para terminar nuestra visita salimos del pueblo, perdiéndonos entre el encanto de sus callejuelas estrechas y empinadas y dejando al paso en una de ellas el Rincón de la Cruz , hasta llegar a la Ermita de Nuestra Señora de la Consolación.
Otros lugares de interés para visitar son El dolmen de la Casa del monje, el Pilar de arriba, Sierra Vieja...
El paisaje del término municipal de Feria, poblado de alcornoques y encinas acidófilas fundamentalmente, está dominado por la presencia de zonas montañosas. Pero, como zona de especial singularidad paisajística, destaca el entorno del castillo y la sierra que preside.
Sobresale también la presencia de dos presas de importancia en la zona: la de la Albuera de Feria, enclavada entre sierras ocultas por dehesas de encinares, en la carretera de La Parra , construida allá por el siglo XVIII, con la finalidad de mover las lentas piedras de los molinos harineros. Y, por otro lado, la Presa de Jaime Ozores, espacio de interés ecológico situado sobre el río Guadajira.
Feria fue declarada Conjunto Histórico Nacional en el año 1970. |